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Teatro Independiente - Rosario -
Santa Fe - Argentina
Título
original de Juan Carlos Lanza
(En escena está Sapo, personaje
pobremente vestido, camina, con los brazos extendidos hacia los
costados. En un borde imaginario)
LEO.- (entra, apurado, lo mira)
¿Qué haces?
SAPO.- ¿No lo ves ?...Camino.
Hago equilibrio.
LEO.- ¿Desde cuando?
SAPO.-Desde toda mi vida.
LEO.- ¿Te vas a pasar todo el
día así?
SAPO.- Puede ser. ¿Porqué no?
Acaso te molesta.
LEO.- ¿Y el reparto?
SAPO.- ¿Qué pasa?
LEO.- ¿No pensás hacerlo?
SAPO.- (indiferente) Cada cosa a
su tiempo.
LEO.- (nervioso) Sapo...
SAPO.- (silencio)
LEO.- ¡Sapo! ¿Me escuchas?
SAPO.- (se detiene, lo mira) Te
escucho.
LEO.- Mañana vence la cuota de
la moto.
SAPO.- (trastabilla) ¡Ves! ¡Me
hiciste tropezar!
LEO.- (sorprendido) ¿Y?
SAPO.- (enojado) ¡Perdí el
ritmo! Ahora tengo que volver a empezar.
LEO.- (molesto) Sapo. Te
hice una pregunta.
SAPO.-Bueno. Mañana pensaremos
en algo. (Se da vuelta, sigue caminando).
LEO.- ¿Me estas cargando?
¡Mañana es demasiado tarde!
SAPO.- (se detiene). No más que
ayer ni menos que hoy.
LEO.- (protesta). Ayer podíamos
esperar. Por lo menos...
SAPO.- ¡Esperar! ... ¿Qué
podíamos esperar?
LEO.- ¡Algo! Que se yo. ¡Algo!.
SAPO.- Bueno...Tal vez hoy...
LEO.- (se sienta en el suelo,
abatido) Sapo...
SAPO.- ¿Qué?
LEO.-Estamos rejodidos.
SAPO.- ¡Ah! Chocolate por la
noticia. (Sigue, punta taco, punta taco).
LEO.- La mano viene muy mal.
SAPO.- (indiferente) ¿Cuando
estuvimos mejor?
LEO.- ¿Qué vamos a hacer?
SAPO.-No hay mucho que se pueda
hacer.
LEO.- Si... Tampoco es cuestión
de conformarse.
SAPO.- Leo. Trato de
concentrarme.
LEO.- (molesto) Sapo. No es
momento para volverse religioso.
SAPO.-No soy religioso soy
místico... (grita) ¡Al final perdí la concentración!
LEO.- (con rabia) ¿Hasta cuando
vamos seguir así?
SAPO.- Vení, proba de hacerlo,
es bueno para los nervios.
LEO.- (contrariado) ¡Perdemos la
moto!
SAPO.- ¿Que tiene? Ya hemos
perdido tantas cosas.
LEO.- (molesto) ¡Lo que nos
faltaba!
SAPO.- (indiferente). Bueno. El
tiempo lo dirá.
LEO.- (con ironía) ¡Me alegra
oírte! Siempre tan optimista.
SAPO.- La esperanza, es lo
último que se pierde.
LEO.- ¡Claro! Después de haber
perdido todo lo demás.
SAPO.- ¿De qué podemos hablar?
LEO.- (molesto) Hablemos de
cosas importantes. .
SAPO.- ¿Cosas importantes?
(flexiona) ¿Te dije que mis huesos son una ruina?
LEO.- (reacciona) ¡Nadie te
preguntó por tus huesos!
SAPO.- ¡Eh! ¿La moto es más
importante que mis huesos? ¿Te sentís mal?
LEO.- (sorprendido) ¡Mal! ... ¿Y
cómo querés que me sienta?
SAPO.- (se agarra la cintura)
¡Esto es grave!
LEO.- ¡Me alegro que te des
cuenta!
SAPO.- ¡Hablo de mis huesos!
¿Acaso no te importa?
LEO.- (molesto) ¡No hay una
moneda! Eso sí me importa.
SAPO.- (pensante) No fui un gran
atleta. Pero, mi físico respondía.
LEO.- (contrariado) ¡Mierda,
Sapo, estamos fritos!
SAPO.-También se puede pensar.
Digo, a pesar de mis huesos.
LEO.- (desanimado) ¡Dale con lo
mismo! Hoy no es un buen día.
SAPO.- Leo... para nosotros,
todos los días son iguales.
LEO.-Ya sé."A pesar de tus
huesos". Siempre se puede cambiar.
SAPO.-Mejor hablemos de otra
cosa.
LEO.- Sí, hablemos de otra cosa.
SAPO.-Queda poco por hablar. ¿No
es cierto?
LEO.-Es verdad. Lo que podamos
decir no cambiará mucho.
SAPO.- (piensa, luego) Mejor no
hablemos de nada. ¿Qué te parece?
LEO.- ¿Y que vamos a hacer?
SAPO.- Por lo pronto. Voy a
dormir un rato.
LEO.- (enojado) Sapo. No es
momento para dormir.
SAPO.- Peor es quedarse callado.
(Lo mira)
LEO.- En vista de la
situación...
SAPO.- ¿Estas enojado?
LEO.- ¡Estoy desanimado!
SAPO.- ¿Por las deudas?
LEO.- (malhumorado). ¡Con una
sola basta!
SAPO.- (trata de animarlo) De
tanto pensar se te van a caer los pelos de la cabeza. (Bosteza)
LEO.-A vos de tanto bostezar se
te van a caer los dientes. (Ríen)
SAPO.- ¡También podemos
divertirnos!
LEO.- Tenés razón. Un poco de
alegría no viene mal.
SAPO.-Deberíamos inventar algún
juego. Así de vez en cuando...
LEO.- (se ríe) ¡Es imposible
hablar en serio con vos!
SAPO.- ¿Que ganas con hacerte
mala sangre?
LEO.- Es cuestión de carácter.
SAPO.- O de temperamento.
LEO.- Cada uno es como es.
SAPO.- O como quiere ser.
LEO.- O como... lo dejan.
SAPO.- O... (Pausa) como se
puede.
LEO.-No te parece raro.
SAPO.- ¿Qué es lo que puede
parecerme raro?
LEO.- Que Rita no haya
aparecido.
SAPO.- Estará mangando, o de
levante. Se supone.
LEO.- A esta hora sabe estar por
aquí.
SAPO.- Mejor. Me cansa con las
mismas historias.
LEO.- Pobre piba. El viejo la
explota.
SAPO.- Porque ella quiere.
LEO.- De alguna manera hay que
parar la olla.
SAPO.- Esos son versos. El viejo
vende merca.
LEO.- Pero se la timbea toda.
Además están los hermanitos.
SAPO.- (se ríe)
LEO.- ¿De qué te reís?
SAPO.- (prolonga la risa) ¡Que
bueno es hablar de la desgracia ajena!
LEO.- Es verdad.
SAPO.- La de uno siempre parece
más grande.
LEO.- Eso también es verdad.
SAPO.- ¿Y que vamos a hacer?
LEO.- (sorprendido) ¿Me lo
preguntas a mí?
SAPO.- A quién, si no.
RITA.- (entra, alegre) ¡Hola!
¿Me extrañaban? (los besa)
SAPO.- (se despereza) Bueno. Es
hora de dormir un rato.
RITA.-Sapo, ¿te molesta que haya
venido?
SAPO.- Para nada. Te estábamos
esperando.
RITA.-Se me hizo un poco tarde.
Por mi casa, lo de siempre
LEO.- Rita, ¿Querés dar una
vuelta en la moto?
RITA.- (alegre). ¡No jodas! ¿De
verdad?
LEO.- ¿Querés, o no querés?
RITA.- ¡Como no voy a querer!
LEO.- (sonríe). Total. Se la van
llevar. Es como una despedida.
RITA.- (asombrada) ¿Se van?
SAPO.- (despectivo) Si, a
Europa.
RITA.- (contenta) ¡Que bueno!
Todo el mundo se va a Europa. Hasta el chico de la panadería. ¿Se
acuerdan? Ese rubiecito. Cuando yo volvía de hacer la calle, el
entraba a trabajar. (Pausa) Siempre me decía alguna porquería. Y yo
le contestaba que era un esclavo. Creía que me iba a callar. Porque
tenía un trabajo de mierda pensaba que era mejor que yo. Porque la
gente cree...
SAPO.- (molesto) ¡Para la
máquina, Rita!
RITA.- ¿Qué pasa? ¿Dije algo
malo?
SAPO.- No es por eso.
RITA.- ¡Ya se! No piensan
llevarme y no saben como decirlo.
LEO.- Tampoco es por eso.
RITA.- ¿Entonces?
LEO.-Tenemos problemas con la
cuota.
RITA.- ¡Ah! Es asunto de guita.
SAPO.-Así es. Si no pagamos, la
perdemos.
RITA.-(a Leo). Por eso me
invitas a dar una vuelta.
SAPO.- (por Leo) Este, cada vez
está más loco.
LEO.-Claro que depende...
RITA.- Depende ¿de qué?
LEO.- ¿No te acordás, la última
vez?
RITA.-No. ¡Que pasó!
LEO.- (serio). Me hiciste perder
el equilibrio, casi nos vamos a la mierda.
RITA.- (ofendida) ¡Ves! Siempre
tenés un motivo para ofenderme.
LEO.- (se disculpa) No era mi
intención...
RITA.- ¿Y cuál, si no?. Si sos
boludo, no es mi culpa.
LEO.-Que agradecida que sos.
Ahora no te llevo un carajo.
RITA.- ¡Por mi, te la podes
guardar donde vos sabes!
SAPO.- ¡Bueno! Empezamos otra
vez. ¡Me voy a dormir!
RITA.- Sapo. Es la realidad.
Siempre me trata mal.
SAPO.-Porque te quiere.
RITA.- ¡Ja! Prefiero que me
ladre un perro.
SAPO.- Si salvamos la moto, hay
planes...
RITA.- ¿No me digas? ¡Que
planes!
SAPO.-Pensamos agrandar el
reparto.
LEO.- (eufórico). ¡Vamos a tener
mucha plata!
RITA.- ¡Sería bueno! Entonces me
llevan a Europa.
LEO.- (enojado) ¡Que mina
interesada!
SAPO.- ¿Conoces alguna que no lo
sea?
LEO.- (risueño) Además, con
todas las minas que hay allá.
RITA.- (ofendida) ¡No es por
interés! Es un deseo que las cosas salgan bien. Por otra parte.
¿Quién se va a clavar con Uds.? (sale)
LEO.- (alegre). ¡Seremos
personas respetables!
SAPO.- (se tira en el banco)
¡Ah! Es bueno soñar de vez en cuando.
LEO.- (sale, luego vuelve a
entrar)
SAPO.- (se incorpora, se frota
los brazos, las piernas)
LEO.- (a Sapo). ¿Tenés frío?
SAPO.- (sigue moviéndose). Sí,
mucho.
LEO.- ¿Vayamos a la terminal?
Hay calefacción.
SAPO.- (mientras corre). No se
puede. Hay policías.
LEO.- ¡Ah! ¡Y si vamos al
comedor de la avenida, y nos apoyamos contra la pared que da a la
cocina! ¡Ahí sí se está calientito! ¿Que te parece?
SAPO.-Tampoco se puede. Los
mozos te echan.
LEO.- ¡Es verdad! La otra vez
nos tiraron agua fría. ¡Hijos de puta!
SAPO.-Así es. Nada es fácil. (Se
acurruca en el banco)
LEO.- (camina). Esto nos pasa
por no ser invisibles.
SAPO.- ¿Que querés decir?
LEO.- Si fuéramos invisibles
iríamos a dormir al mejor hotel y nos pondríamos cuatro "frezadas".
SAPO.- (lo corrige). Leo... Fra-za-das.
LEO.- (se hace silencio, luego).
Sapo.
SAPO.- (molesto). Que pasa.
LEO.- ¿Que podemos hacer para
dormir caliente?
SAPO.- (se incorpora, enciende
un "porro"). Morirnos.
LEO.- ¿Morirnos?... ¿Que estás
diciendo? (le pide una seca)
SAPO.-Lo que dije...
LEO.- No me gusta hablar de la
muerte. Me da "chucho".
SAPO.- ¿Acaso tenemos plata?
LEO.-No. (le devuelve el "porro")
SAPO.-Entonces, si nos morimos.
¿Donde nos mandaran?
LEO.-Y... (Piensa). ¡Al
infierno!
SAPO.-Así es. ¡Ahí vamos a estar
calentitos! (lo convida)
LEO.- Hablar de eso, me da
miedo.
SAPO.- (se acurruca más). A mí
también. Todo me da miedo.
LEO.-Si no fuera por la cuota de
la moto, no seríamos tan pobres.
SAPO.- (Se sienta). En momentos
peores nos hemos visto. Y aquí
estamos. (Le pide el "porro")
LEO.- ¡Eh! Déjame otra seca.
SAPO.- Dale. Es el único que
tengo.
LEO.- ¡Para un cacho! Con esto
me olvido del frió.
SAPO.-Para el frió no hay
remedio. (Le saca el "porro")
LEO.- ¡Tengo una idea! (se
sienta en el banco). Dormimos juntos, cuando vos digas "Leo, tengo
frío en los pies" yo te tiro mi aliento, y cuando yo te diga "Sapo,
tengo frío en las manos", vos me dirás tu aliento. ¿Que te parece?
SAPO.-Si me dejas. Voy a dormir
otro rato.
LEO.- (rabioso). ¿No sabes hacer
otra cosa? ¿Te fijaste en Rita?
SAPO.- Si. Parece que la calle
le sienta bien.
LEO.- Tenés razón. Debe ser la
gimnasia.
SAPO.-Déjame dormir. A vos el
porro te cayó mal.
RITA.- (entra)
LEO.- (el saluda, con alegría).
Hola, Rita.
RITA.-Hola. (se sienta) Sapo
duerme. Quería hablar con el.
LEO.- (se le acerca) ¡Que linda
que estás! ¿Querés que te bese?
RITA.- (lo rechaza) No me gusta
despertarlo.
LEO.-Entonces, charla conmigo.
RITA.- No es lo mismo. (Le
escapa)
LEO.- (acosa). ¿Querés que
juguemos?
RITA.- (molesta). ¡Déjame! ¿Qué
te pasa? Vos lo que menos querés es jugar.
LEO.- (risa). Vamos tontita.
RITA.- (se defiende) ¡Leo!
¡Déjame! ¿Estás borracho?
LEO.- (insiste, le acaricia la
cara) Me gusta tu piel. Es muy suave.
RITA.- (lo esquiva) ¡Estás
fumado!
LEO.-La cabeza me da vueltas, no
se que decir.
RITA.- (recurre a Sapo). ¡Sapo!.
SAPO.- ¿Qué pasa?
RITA.-No sé. Leo se volvió loco.
LEO.- (la tironea) Nada feo te
va a pasar. ¿No es cierto Sapo?
SAPO.- (se despabila, abraza a
Rita) ¡Seguro que le va a gustar!
LEO.- (risas con Sapo, mientras
la manosean) ¡Me supongo! Para, Sapo. Tengo una idea.
SAPO.- (ríe, cae sobre Rita)
Oíste Rita, tiene una idea. ¿Qué idea tendrá? (mas risa)
LEO.- (volado) Escucha, dormimos
los tres juntos.
SAPO.- (mareado) ¡En serio! Los
tres juntos. ¡Huy! La que se va a armar. ¿Qué te parece Rita?
RITA.- (lucha) No quiero hablar
de eso. ¡Déjenme! ¡Están locos!
LEO.- ¡Uy! Que chica mala.
RITA.- (lo empuja) ¡Salí!
LEO.- (con fuerza la voltea)
¡Sapo, que te parece si la hacemos gritar un poquito! (Sapo le
agarra las piernas, Rita patalea)
SAPO.- Es muy cansador. Esta
rabiosa. (Se ríe, se acuesta)
RITA.- (lucha, forcejea con Leo
hasta que logra zafar y escapa)
APAGÓN
LEO.- (entra, zamarrea a Sapo).
¡Sapo!.
SAPO.- (se sobresalta) ¡Eh! ¿Qué
pasa?
LEO.-Perdóname que te despierte.
SAPO.-Ya estoy despierto. ¿Cuál
es el motivo?
LEO.- (se hace lugar en el
banco). No quiero estar solo.
SAPO.- ¿Y?
LEO.-Se me revienta la cabeza de
pensar.
SAPO.- No pensés mas, y listo.
(Se acomoda para dormir)
LEO.- (se levanta, enojado)
¡Hasta cuando vas a dormir!
SAPO.-Es mi problema. ¿O tengo
que sacar un permiso?
LEO.- (molesto). Cuando querés,
sos jodido.
SAPO.- ¿Te molesta pensar? A mi
me molesta estar despierto.
LEO.- (contrariado) ¡Y yo!
(camina). ¡Y yo! Sapo...
SAPO.- ¿Qué?
LEO.- ¡No tenemos futuro!
SAPO.- (se sienta) A lo mejor
sueño con una solución.
LEO.- (sube al banco, observa)
SAPO.- (sorprendido). ¿Qué
haces?
LEO.- Miro.
SAPO.- ¿Qué querés ver?
LEO.- Algo... alguna
solución...alguna salida (se baja) No se pensar.
SAPO.-Yo no quiero
pensar. Cuando lo hago, me da frío y hambre. Además las cosas que se
piensan son muy aburridas, y cuando estas aburrido, seguro que haces
un macana.
LEO.- ¡Tenés razón! Hace un rato le dí la llave de la
moto a Rita. Espero que no se mande una...
RITA.- (desde afuera) ¡Leo, Leo!
(entra agitada)
LEO.- (nervioso) ¿Rita, que
pasó?
RITA.- (molesta). No se como
decirlo.
SAPO.- (se agarra la cabeza). Me
imagino ¿Hiciste mierda la moto?
RITA.- ¡Siempre pensando lo
peor!
LEO.- ¡Ah! Menos mal...
RITA.- (alterada) Dejé la moto
en el garaje y un tipo me siguió.
LEO.- (enojado) No te hagas la
santita, alguna honda le tiraste.
SAPO.-Conociendo el "paño", es más
que seguro.
RITA.- ¡No! Juro que no. Apenas
si lo miré.
LEO.- ¿Cuántas veces?
RITA.- (molesta). ¿No me creen?
SAPO.- (insistente) ¿Cuántas?
RITA.- (nerviosa, los mira).
Como...cuatro. Pero...
LEO.- (preocupado) Entonces, lo
marcaste.
SAPO.- ¿Y el tipo, que hizo?
RITA.- (agitada) Se me acercó.
SAPO.- ¿Y desde cuando eso te
asusta?
LEO.- ¿Qué hiciste?
RITA.- Salí corriendo.
SAPO.- (sorprendido) Rita.
¿Ahora la vas de romántica?
RITA.-Tenía miedo que me robara
las llaves. (A Leo) Toma.
LEO.- ¿Y, el tipo?
RITA.-No se. Cuando entré aquí,
se quedó en la esquina.
LEO.- No entiendo. Se te acercó
¿y nada más?
RITA.-Y me hablaba.
LEO.- (preocupado). ¿De verdad?
SAPO.- ¿No hizo nada más?
RITA.- (molesta). ¡Sí! Me mostró
la billetera.
LEO.- (se agarra la cabeza).
¡Mierda! ¿La billetera?
SAPO.- (la presiona) ¿La
miraste?
LEO.- (ansioso) ¿Qué viste?
RITA.- (con entusiasmo) Estaba
llena.
LEO.- No entiendo, con lo sucia
que estas hoy.
RITA.- (despectiva) Quizás le
gusté por eso.
LEO.- (serio) ¿Si tiene guita,
que mas quiere?
SAPO.- Mientras más se tiene,
más se quiere.
RITA.-No sé... Quizás sea su
manera.
LEO.- (preocupado). Algo más
debe querer.
SAPO.-No creo que se conforme
con eso.
RITA.- (molesta) Anda a
preguntarle.
LEO.- ¡Estas loca! ¿Si es el
tipo de la cuota? ¿Qué le digo?
RITA.-Que macana.
SAPO.- (se lamenta). Es una
desgracia.
LEO.-Las desgracias nunca vienen
solas.
SAPO.-Morirse de hambre es una
desgracia.
RITA.- ¿Qué piensan hacer?
LEO.-No sé... (Piensa)
SAPO.-(a Rita) Pregúntale porque
te siguió.
RITA.- ¡Ah! Si tuviera un poco
de coraje.
LEO.- Rita, como están las
cosas. Tenés que arriesgarte.
SAPO.- (mira por el costado) A
lo mejor, lo único que quiere es darte un beso.
RITA.- (alegre). Lo haría porque
tiene plata.
LEO.- ¡Claro! ... Pensá en la
billetera.
RITA.-Ya lo sé. Pero, ¿Que hago?
LEO.- (entusiasmado). Le pedís
que te la muestre.
SAPO.- ¡Buena idea!
RITA.- (sin entender) ¿Y
después?
LEO.- (serio). Lo entretenés,
pasamos con Sapo, y se la arrebatamos.
RITA.- ¡Están locos! Se la va a
agarrar conmigo.
SAPO.- Si lo intenta lo amenazas
con denunciarlo.
RITA.-Lo sé. ¿Pero a donde?
SAPO.- Donde va a ser. ¡A la
policía!
RITA.- (reacciona). ¡A la
policía! ¡Vos estás loco!
LEO.-No tengas miedo. Es para
asustarlo.
RITA.- ¿Y?
LEO.- ¡Le sacamos para pagar la
cuota!
RITA.- ¿Nada más?
LEO.- (nervioso) Bueno...algo
para comprar comida.
SAPO.-Y para una estufa, por el
frió.
LEO.- (molesto). Bueno, nada
más.
RITA.- (curiosa) ¿Y después?
LEO.- (busca una solución) Y
después... después. ¡Se la devolvemos!
SAPO.- ¡Muy bien! Porque no
somos ladrones.
LEO.-Por eso. ¡Justamente!
RITA.- No va a funcionar... ¿Y
si se defiende?
LEO.- ¿Qué decís?
RITA.- ¿Si se defiende?
SAPO.-Todo es difícil.
LEO.- (enojado). ¡Siempre
inventas un problema!
RITA.-Sí, lo sé. Es mi manera.
SAPO.- Bueno, me voy a dormir.
(Se acuesta)
RITA.-Me preocupa lo de la moto.
LEO.- A mí también...
(preocupado) No va a ser fácil.
RITA.- ¿Qué se puede hacer?
LEO.- (se asoma) ¿Piensa
quedarse ahí, toda la noche?
RITA.-Esta situación no me gusta
nada.
LEO.-Nosotros somos dos, seguro
que se asusta y se raja.
RITA.-Es cuestión de
acostumbrarse.
LEO.-Despertemos a Sapo.
RITA.- ¿Te parece?
LEO.- (se acercan al banco).
Sapo... Sapo.
SAPO.- (molesto). Ahora que
pasa.
LEO.-No sabemos como hacerlo. El
tipo sigue ahí.
RITA.-Me da un no se que
acercarme porque sí.
SAPO.- (se incorpora) Simple.
Dale un beso y le pedís la plata.
LEO.- ¡Estas loco! Se la va a
querer voltear.
SAPO.-Estaría en su derecho.
RITA.-No, no. Mejor pensemos en
otra cosa.
LEO.-No podemos Rita, es la
única oportunidad.
RITA.-No, eso no. Después vienen
los líos.
LEO.-Sapo, la moto es
importante, a lo mejor, tal vez, más adelante.
SAPO.- ¿Más adelante? ... ¿De
que vamos a trabajar?
LEO.- Es verdad.
SAPO.-Es lo único que se me
ocurre.
LEO.- ¿Entonces, lo apretamos?
RITA.- ¡Ya lo dijo! ¿SOS sordo?
LEO.-Esta bien. ¿Pero como?
SAPO.-Mientras Rita lo calienta
nosotros lo agarramos de atrás.
LEO.- ¡Claro! Decirlo es fácil,
pero hay que hacerlo.
RITA.-Solo piensan en Uds. ¡Y
yo! ¿Como lo hago?
SAPO.-Hacete la mimosa. Te
levantas un poco la pollera. En fin, no te lo voy a enseñar yo, si
vos lo haces muy bien.
LEO.-Nadie se muere por eso.
RITA.- ¿Pero, si se da cuenta?
LEO.-Pensá en la moto, en la
estufa y en la comida.
RITA.-Debe ser un tipo muy
feliz, con la plata que tiene.
LEO.-Además, es como una broma.
SAPO.-La cuestión, es que lo
tengas embobado.
RITA.- Si lo hago, me prometen
llevarme a Europa con Uds.
LEO.- (nervioso). Sí, sí. Te lo
prometemos.
RITA.- (animada) ¡Ojo que tengo
que comprarme ropa, y otras cosas!
LEO.- Bueno este bien. Después
hablamos. Vos hace tu parte.
SAPO.-(a Rita) anda por ahí.
(Señala) Y nosotros por atrás.
(Salen)
APAGÓN
(Cuando vuelve la luz, Sapo se
incorpora en el banco. Se levanta y hace una serie de ejercicios. Se
escucha el motor de la moto)
LEO.- (entra presuroso). ¡Sapo!.
Pagué la cuota.
RITA.- Ahora es otra vida. ¿No
es cierto Sapo?
LEO.-Podes dormir tranquilo.
SAPO.- ¿Te parece? Yo no lo creo
RITA.-Te lo mereces, después de
lo de anoche.
LEO.- (con reproche) Bueno, cada
uno hizo su parte.
RITA.-Pero el se encargó de lo
más pesado.
SAPO.- (molesto). Sería mejor no
hablar más del asunto.
RITA.- ¡Sapo, que suerte! Al fin
salió todo bien.
SAPO.- ¿Por qué lo decís?
LEO.-Déjala, esta chiflada.
RITA.- (grita) ¡La comida!
LEO.- ¡Es cierto, nos olvidamos!
Rita anda a buscarla.
RITA.- (sale apurada).Voy.
SAPO.-No los entiendo a Uds...
LEO.- (nervioso).Yo no se si
estoy alegre, o triste. Pero ya se me va pasar.
RITA.- (regresa con un paquete)
Toma Sapo, para vos.
LEO.- La elegimos especialmente.
SAPO.- Gracias. (Come
desaforadamente)
LEO.- ¿Esta buena?
SAPO.- (con la boca llena) Si.
RITA.- También, con lo que
costó.
LEO.- (la empuja) Sapo se lo
merece.
SAPO.-Oí lo de la cuota. Por lo
menos sirvió para algo.
RITA.-Lo que pienso, es
comprarme un par de botas.
SAPO.-Escuché muchas cosas.
Ninguna tan tonta como esta.
RITA.-No pienso suicidarme... No
te hagas el indiferente.
SAPO.-Sí... ¿Y?
RITA.- ¿Que tenés que decir?
SAPO.-Me parece una boludez.
LEO.- No podes negar que nos
cambió la vida
SAPO.-Puede ser. El tiempo dirá.
Seguro que no va a ser gratis
RITA.-Sapo. ¿Nunca Pensás para
bien?
SAPO.- ¿Si pensé, qué?
RITA.- (molesta). ¡Suicidarte!
Que te puedo decir.
SAPO.- Sí... Todas las horas de
todos los días.
LEO.-Sapo ¿Qué vamos a hacer con
lo que sobró?
SAPO.- Devolverlo. Es lo que
dijimos.
LEO.- Claro... Pero ahora, como
terminó el asunto, no creo...
RITA.- (a Leo) Si es por eso. Yo
me encargo de gastarla.
LEO.-Estoy como aturdido, o como
desubicado, que se yo.
SAPO.- Antes era por la cuota.
Ahora tenés otro motivo.
LEO.-Era distinto. Además, no
fue solo por mí.
SAPO.- ¡Vos tiraste la idea!
LEO.-Si. Pero sin este final.
SAPO.- ¿Querés decir que fue
culpa mía?
RITA.- (intercede) ¡Siempre
terminan discutiendo!
LEO.- (de mal modo) ¡Vos no te
metas!
SAPO.-Te das cuenta que tengo
razón. Lo mejor es dormir.
RITA.- (molesta) Si sabía esto,
no los ayudaba.
LEO.-Seguro. ¡Ahora el malo de
la película soy yo! (sale, y entra)
RITA.-(a Leo) ¿Es verdad, que se
murió?
LEO.- (asiente con la cabeza) De
mala suerte. Cayó mal.
SAPO.-Ahora anda a buscar quién
te lo crea. (Se acuesta)
RITA.-Eso le puede pasar a
cualquiera.
LEO.-Se había puesto pesado con
vos.
RITA.- (enojada).Yo hice lo que
Uds. Me dijeron. (Sale)
LEO.- (se acerca a Sapo).
¡Sapo, despertate!
SAPO.- (se incorpora). ¿Que
pasa?
LEO.-Tendríamos que escondernos
por un tiempo.
SAPO.- (medio dormido). ¿Dónde?
LEO.-A vos siempre se te ocurre
algo. ¡Dale, Sapo!
SAPO.- (se levanta) Las cosas
son como son.
LEO.-No entiendo.
SAPO.-Me podes decir que bicho
te picó.
RITA.- (entra) No le hagas caso,
se hace el que no entiende.
LEO.- (como distraído) ¿Qué
pasa?
RITA.- (nerviosa). No se. Que lo
diga Sapo (mira de reojo a Sapo)
SAPO.- ¡Lo matamos y se acabó!
LEO.- (se agarra la cabeza).
Sapo, fue sin intención.
RITA.- (enojada). ¡Siempre
pensando lo que le conviene!
LEO.- (reprocha) Te quería
voltear.
RITA.-Eso era antes. Después
Uds. lo agarraron y yo salí rajando.
LEO.-Cuando te abrazó me puse
loco.
RITA.- (con enojo) Quedamos en
que la billetera era lo importante.
SAPO.- (intercede) ¡Estos no son
momentos para pelearse!
RITA.-Entonces que no me
moleste.
LEO.- (sorprendido) ¿Y esas
sirenas?
RITA.- (distraída) Puede ser un
incendio.
LEO.-Para mi es la policía.
RITA.-Voy a ver. (Sale)
SAPO.- (va hacia el banco). Era
lo lógico.
RITA.- (regresa, agitada). ¡La
situación esta muy densa!
LEO.-(a Rita). ¡Anda a ver que
hacen!
RITA.- ¿Te parece?
LEO.- (ansioso). ¿Y como nos
vamos a enterar?
SAPO.- (sentado) Mejor es no
enterarse.
LEO.- Sapo...
SAPO.- ¿Qué?
LEO.- (nervioso) ¡Hablemos!
SAPO.- ¿De qué?
LEO.- ¡De lo que sea! Me estoy
meando encima.
RITA.- (entra, apurada) ¡Están
rodeando la manzana!
LEO.-Te molesta que quiera
hablar.
SAPO.-Vos querés hablar. Y yo
quiero dormir.
RITA.- Algo debe haber ocurrido
cerca de aquí.
LEO.- ¿Que mas?
RITA.-Están revisando todo.
LEO.- (desesperado) ¿Qué buscan?
RITA.-No quisieron decirme.
LEO.- ¿Viste algo?
RITA.-Sí.
LEO.- ¡Vamos, contame!
RITA.- ¡Están armados hasta los
dientes!
LEO.- (se acerca a sapo)
¿Escuchaste?
SAPO.-No estoy sordo. Cuando
tengo la razón...
LEO.-Cada uno inventa su razón.
SAPO.- (se levanta) Basta. ¡Me
cansé!
LEO.-Si se pudiera volver atrás.
SAPO.-No vale la pena.
LEO.- (afligido) ¿Qué nos puede
pasar?
RITA.- (molesta). ¡Van a dejar
de lamentarse!
SAPO.-Rita, son los nervios.
LEO.-No estamos discutiendo.
SAPO.-El tiene una idea y yo
tengo otra.
LEO.- Exacto.
RITA.-Sapo necesita dormir.
LEO.- ¡Que novedad!
RITA.-Fue una noche muy
cansadora. Se lo merece.
LEO.- (sorprendido). Claro, a mí
que parta un rayo.
RITA.-Vos estas acostumbrado a
trabajar. El no
LEO.- (asombrado). ¡Ah!
RITA.- ¡Estas celoso! Te molesta
que me preocupe por Sapo.
LEO.- (enojado). ¡Vos no te
metas!
RITA.-Yo a Sapo lo quiero, pero
a los policías no.
LEO.- (sobresaltado). ¿Los
policías?
RITA.- Sí. Los policías.
LEO.-(a Rita) ¡Fíjate a ver que
hacen!
RITA.-Bueno. Hasta luego.
LEO.- (se queja) Tampoco tengo
plata cuando trabajo.
RITA.- (vuelve, nerviosa) La
policía te viene a buscar. (Toma aire). Y a Sapo también.
LEO.- (ingenuo). ¿Por qué?
RITA.-Algo habrán hecho.
LEO.-Es que me da mucha lástima.
RITA.-Entonces, ¿no sabes porqué
los buscan?
LEO.- ¿A quién?
RITA.-A Sapo y a vos.
LEO.- ¿A Sapo y a mí?
LEO.- (va hacia el banco). Sapo,
¡despertá!
SAPO.- (sobresaltado) ¿Que pasa?
LEO.-Rita dice que nos busca la
policía.
SAPO.- ¿Para qué?
LEO.-No sé. ¿Vos lo sabes?
SAPO.- (desperezándose). ¡Ah!.
Sí.
RITA.- ¿Por qué?
SAPO.- (se rasca) Debe ser...
Por matar al tipo de la billetera.
LEO.- ¿Por lo del tipo de la
billetera?
RITA.-Es lo que dijo. Acaso
estás sordo.
LEO.-Pero si lo matamos sin mala
intención.
RITA.-Eso hay que probarlo.
LEO.- (asustado). Sapo.
SAPO.-Sí.
LEO.-Además fue nuestra primera
vez.
RITA.-Me dijeron que si se
resisten, tienen orden de tirar.
LEO.-Yo no pedí nada de eso.
SAPO.-Basta. Lo matamos y se
acabó.
LEO.- Pero... nosotros no
quisimos
RITA.-Lo hubieras pensado antes.
LEO.-Como íbamos a saber todo
este embrollo.
RITA.-Son cosas para pensarlas
dos veces antes de hacerlas.
LEO.- Sapo. Nosotros somos
buenos. No quiero que me ejecuten.
SAPO.-A mí tampoco me gusta.
Pero así son las cosas.
LEO.- (lloroso). Jamás le hemos
quitado la comida a los chicos.
SAPO.- (frío). No sirve.
LEO.- (derrotado). Y... Sapo...
¿Que vamos a hacer?
SAPO.-No es importante lo que
hagas, sino que ellos te pueden hacer.
LEO.- ¿Y?
SAPO.-Como viene la mano. Nos
van a cocinar sin preguntar nada.
LEO.- (desesperado) ¿Qué podemos
hacer?
SAPO.- Lo mejor es dormir. (Se
tira en el banco)
LEO.- ¡Sapo! No te duermas, se
nos vienen encima.
SAPO.-Seguro que me despertarán.
RITA.-Lo único que aprendiste es
a manejar la moto.
LEO.- (ofendido). Es un oficio.
Todo el mundo dice que lo mejor es saber un oficio.
RITA.- ¡Para morirte de hambre!
Lo bueno es tener mucha plata.
LEO.- Mejor, es saber volar de rama en
rama sin caerse nunca.
RITA.-Sapo es un sabio.
LEO.- (enojado). ¡Yo soy el
mejor conductor de motos! (ofendido). ¡Cuando tenga plata me voy a
comprar una moto bien grande!
RITA.- (lo interrumpe). ¡Leo!.
La policía vendrá a buscarlos.
LEO.- ¡Que importante somos!
RITA.- (se asoma). ¡Ahí se
acerca uno! ¿Será el jefe?
LEO.- (tiembla) A mi los jefes
me dan frío. (Va hacia el banco) ¡Sapo! (lo zamarrea). ¡Sapo!
SAPO.- ¿Que pasa?
LEO.- (angustiado). ¡En cuanto
el jefe de la orden, nos cocinan!
SAPO.- (indiferente). ¡Déjame
dormir!
RITA.-Sapo, ahora no deberías
dormir. ¿Total, para qué?
SAPO.-Me dolerá menos.
LEO.-Y entonces. ¿Que vas a
hacer?
SAPO.-Dormir hasta que ocurra lo
que tiene que ocurrir.
LEO.- ¿Porqué nos vamos a dejar
llevar?
SAPO.-Porque hemos matado.
RITA.- ¿Y no te vas a defender?
SAPO.-No.
LEO.- ¿Por qué?
SAPO.-Para no hablar... para no
tener que oír hablar.
LEO.- ¡Ah! ¿Por eso dormís
siempre?
SAPO.-Si.
LEO.- ¿Te molesto cuando te
hablo?
SAPO.-No te escucho.
LEO.- ¿Querés que te diga unos
versos que me enseñaron cuando era chico?
SAPO.- ¿Para qué? No me gustan
los versos. Me aburren.
LEO.- (le reprocha). Nunca
querés que te hable. No sé que te gusta. Pedime que te hable de algo
que te guste.
SAPO.-Tendría que pensar, y no
tengo ganas.
LEO.-Sapo, no tenemos tanto
tiempo.
SAPO.- (se levanta, flexiona)
LEO.- (trata de interesarlo). Se
hablar de gallinas y de escaleras, y de ángeles y de cigüeñas y de
motos y de comidas. (Suplica) ¿De qué querés que te hable?
(silencio)
SAPO.- (molesto, le grita) De
nada, no me gusta que me hablen.
LEO.- ¿Me tenés bronca?
SAPO.- (sin dejar de moverse)
No.
LEO.- ¡Entonces estás cansado!
SAPO.- No me doy cuenta.
LEO.- ¡Sapo! ¡Tenés que darte
cuenta! No es lo mismo una cosa que la otra.
SAPO.- Para mi, sí.
LEO.- ¡AH! Ya sé, vos dormís
porque tenés bronca, y la bronca te da sueño. ¿No es cierto? (lo
sigue)
SAPO.- Así es.
LEO.- ¿Por qué no me lo dijiste
antes?
SAPO.-Porque no ibas entender.
(Se tira en el banco)
LEO.- (le grita). ¡Sapo!. No te
duermas.
SAPO.- (se sienta en el banco).
Bueno.
LEO.-(a Rita) Anda a ver que
hace la policía. Tengo que hablar con Sapo. (Sale) (A Sapo) ¿Cómo es
que te das cuenta ahora?
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