"DÍAS FELICES"

de Samuel Beckett

Año 1998 || Grupo Vivencias

Año || 1998

Autor: Samuel Beckett.

Director: Juan Carlos Lanza.

Estreno: Teatro Vivencias en el año 1998.

Elenco: Carolina Leyes y Oscar Argüello.

luminación, vestuario, escenografía, sonido y diseño gráfico: Grupo Vivencias. 

Referencia: "Samuel Beckett, irlandés de nacimiento y parisino por adopción, es un claro paradigma de la conciencia dividida del artista moderno. Frecuentemente se ha hablado de Beckett como un filósofo y no como un escritor revolucionario. Maestro del lenguaje y dotado de un sentido del humor inimitablemente corrosivo, Beckett ha emplazado en el centro de su obra la radical inseguridad del hombre moderno. Días felices es una pieza clave en el teatro de Beckett, que, continuando el proceso de depuración escénica de sus obras precedentes, presenta también características fundamentales de sus piezas posteriores. Winnie, torturada por una luz cegadora y semienterrada en un montículo calcinado, se arropa en un ritual de gestos cotidianos y encuentra siempre motivos, por insignificantes que estos sean, para considerar sus días felices."

"Winnie piensa: Si repito "hoy será un día feliz", seguramente lo va a ser. No importa lo mal que me sienta; no importa que realmente tenga la sensación de que el mundo se hunda y yo con él. No importa que mi existencia mediocre y rutinaria me oprima y no me deje respirar. El tiempo ha pasado y no tengo expectativas ni guardo ambiciones. Ya nada puede cambiar. Mi mundo es un gran desierto de arenas movedizas que me chupan hacia abajo. Sin embargo, aún intento rescatar alguna posibilidad de ser feliz, por menos que sea. Con las pocas cosas que me quedan y con las últimas ilusiones -a pesar que cada vez me hundo más en mi vacío- trataré de ser feliz. Total sólo es cuestión de proponérselo. Quizás vuelva a sentirme deseada; quizás haya otro brindis con champaña; quizás mi Willie -o lo que queda de él- vuelva a acariciarme. Después de todo quizás hoy sea otro día feliz. ¿Y por qué no...? a pesar de todo y aunque imagine que mi cuerpo ya no me pertenece y solo quede mi cabeza para pensar, mis ojos para ver, mis oidos para escuchar y mi boca para hablar..."

Grupo Vivencias suma a su larga trayectoria beckettiana, su quinta puesta de este fenomenal autor. 1990: Acto sin palabras; 1991: La última cinta; 1992: Esperando a Godot; 1995: Final de partida. Ahora con Días felices propone el mismo tratamiento de seriedad de las otras puestas, como un humilde aporte al conocimiento de la obra de este genial autor.